martes, 27 de julio de 2010

una beata menos

una mujer sube las escaleras
se persigna
y entra a la iglesia
ignora los mendigos
pasa una hora
y sale de prisa
tropieza
y se rompe
la cabeza
el same le dá
un tiempo
a las moscas
que cagan
sobre sus ojos
libres de pecado
y a los niños
que le roban
la cartera

el tótem a Ramiro Dávalos


el árbol
con su sombra
y la madera
las hojas
sobre la tierra
desde lejos
podía ver su copa
o su desnudez
propia del invierno
el àrbol
construía un mundo
podía morir
y con él hacer
un barco
mi padre
me dió sus huesos
su deseo
el anticipo
del no estar
mostrándome
la grieta de su pecho
así transcurro
sin su aliento
huérfano
como el primer hombre
con el último sueño

miércoles, 21 de julio de 2010

no pensar en nada

me gusta la idea
de caminar por un cementerio
traspasar la reja
y silbar un tango
o simplemente
no pensar en nada

Gol negro


Un automóvil marca gol quedó colgado entre dos edificios. El conductor en vez de apretar el freno, por los nervios, lo hizo con el acelerador. Hubo que bajarlos a él y a su hijo, con una grúa. Aparentemente el apellido del hombre era Messi.

martes, 20 de julio de 2010

ovillo de carne

que distinta es la lluvia
en el desamparo
en el hambre
en las goteras
que distinta
a un poema
de amor
al deseo de orinar
y el frìo
que distinto
y la nieve
cuando la muerte
es alivio
y el suicidio
una forma
simple e impensada
de terminar con todo
hombre¡¡¡
con lo poco que te queda
has un ovillo
de hambrienta
carne
y hùndete
en la nada
donde no hay despuès

lunes, 19 de julio de 2010

manifiesto

cada dìa
regreso a casa
con algo nuevo
entonces
què escribir
sino de lo que ocurre
de lo que pasa
los desencuentros
y el desamor
un poema
que cuente
la vida en Oslo?
la lisura de la sombra?
el agua Bendita?
la concidencia còsmica
la vida en marte
la ceguera
el desasosiego
què escribir
para tapar
la desconsolada
experiencia
de vivir?
algun piadoso
me dirìa
no jodàs màs
que la poesìa
siga en manos
de los boludos
y los exhibicionistas
y los suicidas

cada dìa
intento
no escribir
nada
pero me cuesta

sirenas amputadas


ciudad llena de lluvia
de baldosas sueltas
de charcos y paraguas
de colectivos llenos
de viento sur
de sirenas
ciudad amanecida
de a poco
unos hombres
se desperezan
bajo el autopista
se sacuden como perros
y acuden despacio
a las esquinas
ciudad entre las calles
ciudad de los contrastes
cierra la ventana
que no entre nadie
aumenta el volùmen
apaga tu corazòn
no escuches
el canto
de las sirenas amputadas