-No me gusta ver las cosas bellas si no las puedo compartir.
La mujer es hermosa, en blanco y negro sus ojos brillan. El hombre la estuvo siguiendo por todo Méjico. Ahora la tiene frente suyo. Es detective y lo han contratado para que la encuentre, 5 mil dólares de anticipo y 5 mil a la entrega. Le advirtieron que era peligrosa y que había baleado a sangre fría a su cliente, además de robarle 40 mil.
Es una escena de Retorno Al Pasado, el detective es Robert Mitchum y siempre tiene un cigarrillo en la boca. El que lo contrata Kirk Douglas, un maleante que anda siempre con un custodia vestido de negro. se vé cínico, imprevisible.
La historia es en gran parte narrada en primera persona por Jeff Bailey ( nombre falso de Mitchum) a su novia pueblerina mientras conduce al encuentro con su pasado.
Contar una película para mí es casi imposible. En este caso el milagro se produce cuando la vemos. Los diálogos, el destino inevitable de los personajes, la poesía de Jacy Tourneer brota en blanco y negro, la densidad del cine negro.
Mitchum es mas Marlowe que el mismo Marlowe. Cuando le preguntaron a Chandler quien podía hacer del detective poeta, entre uno de los actores lo menciona. Creo que Bogart es Sam Spade.
Mitchum habla poco pero dice mucho. La película es inolvidable
martes, 1 de noviembre de 2011
martes, 18 de octubre de 2011
Vincent Balta

Tenía un libro con impresiones de la obra de Van Gogh. Lo había heredado de la segunda mujer de mi padre y nunca dejaba de fascinarme por sus dibujos y sus enormes pinturas. Recuerdo que se lo entregué a mi viejo que lo admiraba tanto como a Francisco de Goya, en realidad le pertenecía ,era un acto de justicia.
Dicen ahora que Van Gogh no se suicidó, que en un accidente en el campo un joven de dieciseis años le disparó con un arma aparentemente en mal estado. Dicen que llegó moribundo y al preguntarle lo que pasó, dijo "creo que me disparé". Extraña vida y por qué no preguntarse si fuera cierto aquello del accidente. Tal vez no quería involucrar a nadie y lo dijo para proteger al muchacho que estaba un poco chiflado y se disfrazaba de Cow Boy, hecho surrealista como la vida de un genio que supo superponer en un cuadro la multiplicidad de la existencia.
En el diario La Nación, en donde he leído la nota hay un autorretrato suyo. Qué forma de mirarse y pintarse, qué forma de expresar esa mirada bajo un sombrero, entre su pelaje rojo, de subrayar las solapas de su saco perfectamente abotonado.
Volviendo al libro, hay una foto de Vincent a los dieciseis años, siempre me detenía en ese rostro y en esa mirada llena de imágenes, soñando lo que quizá suponía que sería su futuro. Acaso no tuviera conciencia del tiempo, se parecía a Strimberg o acaso a Behetoven y más cerca a mi hermano Baltasar. Sí a mi hermano Baltasar, joven y rubio poeta fallecido de un modo extraño a las veinte años. Un descendiente, un pariente hipérboreo que había nacido dos años antes que yo y al que me costaba comprender. Así me sugestionaba con esa foto, cerraba los ojos y podía saber que había adentro de esa alma increíble del artista.
A veces creo que los cuadros, las películas como la de Altman, Vincent y Theo, impregnan nuestros actos y los justifican. A veces pienso en otro tiempo cuando mi alma se reposaba en las estrellas anaranjadas era yo mismo el que se diseminaba y no este que ahora escribe este misterio.
Van Gogh acaso, creo fue dueño de su muerte más que de su obra. Si fué asesinado ya no importa. Mi hermano murió también sin denunciar a su agresor. Acaso se tratara de él mismo.
En la foto, ambos se confunden, en la muerte también.
Dicen ahora que Van Gogh no se suicidó, que en un accidente en el campo un joven de dieciseis años le disparó con un arma aparentemente en mal estado. Dicen que llegó moribundo y al preguntarle lo que pasó, dijo "creo que me disparé". Extraña vida y por qué no preguntarse si fuera cierto aquello del accidente. Tal vez no quería involucrar a nadie y lo dijo para proteger al muchacho que estaba un poco chiflado y se disfrazaba de Cow Boy, hecho surrealista como la vida de un genio que supo superponer en un cuadro la multiplicidad de la existencia.
En el diario La Nación, en donde he leído la nota hay un autorretrato suyo. Qué forma de mirarse y pintarse, qué forma de expresar esa mirada bajo un sombrero, entre su pelaje rojo, de subrayar las solapas de su saco perfectamente abotonado.
Volviendo al libro, hay una foto de Vincent a los dieciseis años, siempre me detenía en ese rostro y en esa mirada llena de imágenes, soñando lo que quizá suponía que sería su futuro. Acaso no tuviera conciencia del tiempo, se parecía a Strimberg o acaso a Behetoven y más cerca a mi hermano Baltasar. Sí a mi hermano Baltasar, joven y rubio poeta fallecido de un modo extraño a las veinte años. Un descendiente, un pariente hipérboreo que había nacido dos años antes que yo y al que me costaba comprender. Así me sugestionaba con esa foto, cerraba los ojos y podía saber que había adentro de esa alma increíble del artista.
A veces creo que los cuadros, las películas como la de Altman, Vincent y Theo, impregnan nuestros actos y los justifican. A veces pienso en otro tiempo cuando mi alma se reposaba en las estrellas anaranjadas era yo mismo el que se diseminaba y no este que ahora escribe este misterio.
Van Gogh acaso, creo fue dueño de su muerte más que de su obra. Si fué asesinado ya no importa. Mi hermano murió también sin denunciar a su agresor. Acaso se tratara de él mismo.
En la foto, ambos se confunden, en la muerte también.
viernes, 7 de octubre de 2011
Gracias
cuando no sé que hacer
miro por la ventana
o cierro los ojos
y entonces te recuerdo
y camino sobre la arenosa
piel de tu espalda
o me detengo
en húmeda ladera
a oler tus pechos
y así me dejo estar
por un rato largo
como la espera
del colectivo cuando llueve
es tan simple
la ciudad
como aquel chico
que juega empapado
los malabares
de tres pelotas
que en su mano
son su destino
gracias dice con el pulgar en alto
al que le da una moneda
gracias por la lluvia
y por el nobel de poesía
miro por la ventana
o cierro los ojos
y entonces te recuerdo
y camino sobre la arenosa
piel de tu espalda
o me detengo
en húmeda ladera
a oler tus pechos
y así me dejo estar
por un rato largo
como la espera
del colectivo cuando llueve
es tan simple
la ciudad
como aquel chico
que juega empapado
los malabares
de tres pelotas
que en su mano
son su destino
gracias dice con el pulgar en alto
al que le da una moneda
gracias por la lluvia
y por el nobel de poesía
jueves, 6 de octubre de 2011
martes, 27 de septiembre de 2011
sustanto
la tierra
la lengua
la memoria
los ojos
el silencio
la lluvia
la espera
el asco
el olvido
la calle
la piedra
el mar
el cerro
los nones
los dimes
los oyes
los adioses
los muertos
el recuerdo
la poesía
el aire
la música
el sujeto
la prédica
los tantos
la gambeta
el descenso
el infierno
la duda
la existencia
la lectura
la fuga
la música
el laberinto
los gatos
el espejo
las alegorías
y las penas
la lengua
la memoria
los ojos
el silencio
la lluvia
la espera
el asco
el olvido
la calle
la piedra
el mar
el cerro
los nones
los dimes
los oyes
los adioses
los muertos
el recuerdo
la poesía
el aire
la música
el sujeto
la prédica
los tantos
la gambeta
el descenso
el infierno
la duda
la existencia
la lectura
la fuga
la música
el laberinto
los gatos
el espejo
las alegorías
y las penas
El recuerdo
sacudo la sábana
en el abrir mis ojos
aún el alma cerrada
entretenida con el sueño
del poeta y su ronda
de la luna al mediodía
de los amores inconclusos
de las puertas
y sus escenas
he de levantarme
partido en dos
luego de haber tratado
inútilmente
de ordenar
el recuerdo
en el abrir mis ojos
aún el alma cerrada
entretenida con el sueño
del poeta y su ronda
de la luna al mediodía
de los amores inconclusos
de las puertas
y sus escenas
he de levantarme
partido en dos
luego de haber tratado
inútilmente
de ordenar
el recuerdo
miércoles, 7 de septiembre de 2011
Fantasmas
Ayer por la tarde con mi amigo Rody, poeta y mago, hablamos de fantasmas. Me contò que habìa soñado con Rodolfo Fogwill y que le diò una receta para escribir una novela.
-lees la agenda de un tipo y podès ver algo de su futuro, dijo que le dijo. En base a eso podès torcer su agenda y hacer un horòscopo e incluso modificar su destino. Algo asì me dijo Rody que le dijo.
-una novela escrita por un fantasma que modifica las acciones de un tipo que puede ser un vendedor o el presidente.
Asì pasamos las tardes conversando sobre la creaciòn y sus dificultades. Luego vemos una pelìcula o leemos un buen poema o reflexionamos sobre alguna frase. Difìcil poner en palabras tantas sensaciones. Solo un verdadero poeta puede extraer con tanta simpleza tanta poesìa.
-la primavera es un escàndalo ha escrito en alguna parte.Me lo dice cuando me recibe y encaramos hacia el asensor aunque solo debemos subir un piso, es hermoso hacerlo en ese artefacto de los treinta, abrir esa puerta de hierro, sentir el chasquido monòtono en el viaje breve, es probable que lleguemos a su casa o volemos con pensamientos y no vayamos a ninguna parte.
Ya en la casa, me regala una ediciòn de Capìtulo dedicada a Juan Carlos Dàvalos. Le doy las gracias, Hablamos de Jaime su hijo, del vitalismo de su poesìa y de su vida.
-un poeta en serio y poco serio- le digo ( escribo en presente porque me gusta)- no le interesaba nada màs que la vida.
Luego, mientras tomamos un cafè, le cuento que una noche, despuès de muchos años, oì su voz por el telèfono.
-no es extraño, es probable que la voz quede flotando en la atmòsfera- le digo.
El me cuenta su sueño con Fogwill y luego me lee algunas frases " la poesìa es un fantasma descubierto infraganti" no es exacta mi cita.
Vemos una hermosa pelìcula "Nunca en Domingo".
Ahora tomo un taxi-
-A Paranà y Santa Fè, digo
-Terminò de trabajar- me pregunta, tiene una voz suave, evoca otro tiempo.
Conversamos me cuenta que es de Cafayate que hace cuarenta años que vive en Buenos Aires.
-A jaime su tìo lo conocì, me dice, estuve en su casa tomando vino y tocando la quena.
Nos reconocemos. Le pago y me bajo.
He soñado luego con otro tìo, Martìn Miguel, estàbamos en una playa de arena blanca, tenìa un bolso azul y subìa un mèdano, lentamente.
En la revista Capìtulo, hay una foto suya tocando la guitarra.
Siento que mi vida es màs de lo que creo.
-lees la agenda de un tipo y podès ver algo de su futuro, dijo que le dijo. En base a eso podès torcer su agenda y hacer un horòscopo e incluso modificar su destino. Algo asì me dijo Rody que le dijo.
-una novela escrita por un fantasma que modifica las acciones de un tipo que puede ser un vendedor o el presidente.
Asì pasamos las tardes conversando sobre la creaciòn y sus dificultades. Luego vemos una pelìcula o leemos un buen poema o reflexionamos sobre alguna frase. Difìcil poner en palabras tantas sensaciones. Solo un verdadero poeta puede extraer con tanta simpleza tanta poesìa.
-la primavera es un escàndalo ha escrito en alguna parte.Me lo dice cuando me recibe y encaramos hacia el asensor aunque solo debemos subir un piso, es hermoso hacerlo en ese artefacto de los treinta, abrir esa puerta de hierro, sentir el chasquido monòtono en el viaje breve, es probable que lleguemos a su casa o volemos con pensamientos y no vayamos a ninguna parte.
Ya en la casa, me regala una ediciòn de Capìtulo dedicada a Juan Carlos Dàvalos. Le doy las gracias, Hablamos de Jaime su hijo, del vitalismo de su poesìa y de su vida.
-un poeta en serio y poco serio- le digo ( escribo en presente porque me gusta)- no le interesaba nada màs que la vida.
Luego, mientras tomamos un cafè, le cuento que una noche, despuès de muchos años, oì su voz por el telèfono.
-no es extraño, es probable que la voz quede flotando en la atmòsfera- le digo.
El me cuenta su sueño con Fogwill y luego me lee algunas frases " la poesìa es un fantasma descubierto infraganti" no es exacta mi cita.
Vemos una hermosa pelìcula "Nunca en Domingo".
Ahora tomo un taxi-
-A Paranà y Santa Fè, digo
-Terminò de trabajar- me pregunta, tiene una voz suave, evoca otro tiempo.
Conversamos me cuenta que es de Cafayate que hace cuarenta años que vive en Buenos Aires.
-A jaime su tìo lo conocì, me dice, estuve en su casa tomando vino y tocando la quena.
Nos reconocemos. Le pago y me bajo.
He soñado luego con otro tìo, Martìn Miguel, estàbamos en una playa de arena blanca, tenìa un bolso azul y subìa un mèdano, lentamente.
En la revista Capìtulo, hay una foto suya tocando la guitarra.
Siento que mi vida es màs de lo que creo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)