jueves, 18 de febrero de 2010

el pan de cada día


hurgo en el pan
extraigo ansiosamente
su corazón la miga
acto involuntario
y repetido
mastico y no pienso
algo de eso
hay en el comer
un rito inevitable
silencioso
imprescindible
luego me levanto
y sigo mi camino
no importa donde
satisfecho
de haber comido.

martes, 16 de febrero de 2010

agobiado por la vida


sé que vuelo bajo
no envidio
al cóndor
ni a los ángeles
tampoco a los poetas
los leo y los disfruto
por ellos pude conocer
el mar y mis sueños
allí los griegos
son inigualables
los españoles y la tierra
mis ancestros y la sangre
yo vuelo bajo
como una perdiz
rápido puedo sentir
los pasos sobre la tierra
y así me conformo
siendo lo que soy
apenas un pájaro
de ocasión
agobiado por la vida

zapatos


tengo un jardín
hay de todo
mis zapatos viejos
mis dientes de leche
los restos del naufragio
un arco al que
le falta el poste derecho
mis perros enterrados
en mi jardín
también hay flores
con nombres desconocidos
salvo una rosa eterna
junto a la ventana
más allá está la pradera
los cerros y el soñado mar

alguien


del otro lado
siempre hay alguien
lo sabe Kafka
el loco que mendiga
en la calle Vieytes
la vecina
que escucha pasos
del otro lado
de la pared
siempre hay alguien
que camina como vos
es del otro lado
donde alguien te conoce
y escribe y sueña

amnesia


regreso
donde estuve?
en el mar
en el cerro
en mí mismo?
estoy
pero soy?
este montón
de carne
de enojo
y transpiración?
tú que sabes
si ese chico
no trae todo
el mar en su pequeño
balde
o aquella señora
es la misma
que imaginas?
regreso
de alguna parte
pero no me hallo
me he perdido
o los pájaros
se han comido
las migas
de mi memoria
regreso
vuelvo de algún lado
por un rato
hacia mí.

el paisaje en las nubes


Leo distraídamente la fenomenal recopilación sobre notas escritas por Roberto Arlt. Las crónicas se mueven por todas las secciones de un diario imaginario. Desde lo económico, hasta lo curioso y lo deportivo. Incitar a la lectura de tal o cual artículo sería desmerecer alguna perla y pecar de omnipotencia. Tema al que nos tienen acostumbrados los ilustres prologuistas una suerte de recomendadores mercenarios. También, se los podría incluir en la misma obra ,ya que casi siempre,sus nombres aparecen en las contratapas y a veces casi pomposamente en el título de la obra.
Pero, encontrar estos textos y publicarlos es un mérito y de algún modo un compensador de su mediocridad. Recuerdo un poema de Robert Graves en el que habla de el émulo o el sosías que morirá junto al auténtico hombre, aquel a que se copia.
En cuento al libro y sus notas uno descubre que Arlt es inmortal ya que su realismo está impregnado de la época, de la ciudad que crece y se autodestruye, de la guerra inminente.
Qué decir de lo que está escrito de un modo irresponsable.

lunes, 1 de febrero de 2010

dimensiones


Imagino la sorpresa. Abrir la puerta y encontrarte con un chico de siete años.
-puedo pasar?
Recuerdas haber escuchado el timbre. Casi amanece, hasta hace un rato estuviste soñando. Anoche leíste un cuento acerca de una mujer que vive sola. Es viuda y conoce a una chica en la cola de un cine de barrio. La chica está vestida de un modo extravagante y le pide que le saque la entrada.
Ahora estás parado frente a un niño en la madrugada que te mira con curiosidad.
-tengo hambre.
-bueno - te escuchas decirle en voz baja y entra sin vacilar.
-conozco bien la casa-dice.
Está sentado a la mesa del oficce, le preparas un sandwich de jamón y queso.
Haces las cosas de un modo natural.
En el cuento, la chica se llama Miryam y se le presenta a la señora en la casa, también tiene hambre. Hay cierta tensión. Sin explicaciones, le exige un postre. La mujer se asusta y luego de una serie de episodios. desagradables, consigue que la chica se vaya.
El chico mastica suavemente, tiene un brillo extraño, como de cansancio en los ojos.
-viví aquí hace muchos años- te dice.
Piensas en la posibilidad de que esté drogado
- Vamos,si apenas sos un chico-le dices
Piensas en lo que leíste, te preguntas sobre la realidad. Alguna explicación, no la encuentras.
La mujer se queda sola y pasan unos días, una noche, le tocan el timbre. Asustada decide no abrir hasta que el ruido termine. Deja pasar un rato y se dirige a mirar, no vé a nadie.
"Vengo a vivir contigo" algo así, le dice a la mujer que estalla a los gritos.
Ahora regresas al chico. Habla con claridad, demasiada para su edad. Te cuenta que aquí también vive una señora muy buena.
No comprendes.
-cocina muy rico, me hubiera hecho unos huevos fritos. Ayer mismo me preparó una tarta de jamon y queso.

En el cuento la mujer huye despavorida. Se dá cuenta que está sola en el mundo, golpea la puerta de unos
vecinos. El hombre sube al departamento y luego de un rato, regresa.
-no hay nadie- dice, con fastidio.
Efectivamente la mujer comprueba lo mismo y piensa que se trata de una alucinación.

El chico te dice que está sorprendido que todas las madrugadas viene a desayunar y que la señora le pide que hable bajito para no despertarte, que duermes profundamente. que se sorprendió.
-ella es muy buena donde está?
-murió le dices.
-no es cierto , son dimensiones diferentes.
Ahora, luego de darte las gracias, lo acompañas a la puerta, le das un beso y un abrazo a ese cuerpo cálido y diminuto.
-aDios.
-aDios.