sueños perdidos
en un bosque de vigilia
no se saben por sí mismos
pero uno a veces
los transforma en versos
en relatos imperfectos
o los encuentra en otros sueños
entonces uno se alegra
y sonríe en silencio
con los ojos cerrados
otros mueren olvidados
y caen como hojas
lluvias transparentes
lágrimas repentinas
A veces los sueños
se vuelven suspiros
y se desvanecen
en el aire
viernes, 11 de diciembre de 2009
miércoles, 9 de diciembre de 2009
la chica
. Era como un sueño imposible de contar . "Cuando me suceden las cosas no las pienso, las vivo con tanta intensidad, que no hay palabras", pensó .Aparte ella era chica y nadie le creería , ordenar aquellos sucesos , pequeños y significativos de su vida en su diario ,escribirlos en secreto, o en un cuento como si se tratara de otra y no de ella misma:, frases, oraciones. El cuento así, era otra cosa, allì se abrirìan puertas a la curiosidad ajena. Era un riesgo que de niña asumìa para que luego la trataran de fantasiosa e inclusive la controlaran hasta cuando dormìa. A quien contarle sobre aquel fantasma que la visitaba y que con voz casi inaudible, le anticipaba
el futuro. Al principio no le creyò,como otras veces, hasta que sintió algo cálido, caer entre sus piernas y pudo comprobar lo que había en sus manos y se puso a llorar. No se animaba a contarle a su madre, acaso la internarìan o la llevaran a la casa del hombre de anteojos que le harìa las preguntas de siempre mientras tomaba nota en un pequeño cuaderno. No entendìa eso de andar encontrando repuestas para todo tan propio de los mayores. El tiempo era una caja de madera inmensa, haciendo tic tac, en el gran salòn de la casa."El tiempo es el recorrido de un punto al otro" recordò que le habìa contado el fantasma y ella se lo explicò a su madre .
-Quien te lo dijo?
-Alguien, la caja de madera.
Era en la casa del campo, donde màs la visitaba, en los dìas largos de verano cuando sin motivo; la mandaban a dormir la siesta . Era una casa colonial de innumerables habitaciones, algunas a las que nunca pudo conocer y sólo eran puertas cerradas porque era muy chica para visitar la sala de armas o la habitaciòn de sus tìos abuelos .
-Me contàs porquè?-
Estaba acostada y se habìa puesto una toalla entre las piernas para no manchar las sàbanas. Le dijo que era la vida y que ahora podrìa tener hijos.
-Se van a enojar.
Si le cuentas lo que te digo se van a enojar, no es engañarlos si le dices lo que te pasa. Ellos no entienden que el tiempo no existe y jamàs lo comprenderàn. Yo no te he elegido para contarte estas cosas, fuè porque conoces las verdaderas preguntas.
-Y cuales son las verdaderas preguntas?
Aquellas a las que sòlo vos conocès las repuestas.
-Hay hijita!!! exclamò su madre, cuando le mostrò la sangre que le chorreaba entre las piernas.
No lloró esta vez. Se quedó esperando, sin preguntas para hacer.
-Quien te lo dijo?
-Alguien, la caja de madera.
Era en la casa del campo, donde màs la visitaba, en los dìas largos de verano cuando sin motivo; la mandaban a dormir la siesta . Era una casa colonial de innumerables habitaciones, algunas a las que nunca pudo conocer y sólo eran puertas cerradas porque era muy chica para visitar la sala de armas o la habitaciòn de sus tìos abuelos .
-Me contàs porquè?-
Estaba acostada y se habìa puesto una toalla entre las piernas para no manchar las sàbanas. Le dijo que era la vida y que ahora podrìa tener hijos.
-Se van a enojar.
Si le cuentas lo que te digo se van a enojar, no es engañarlos si le dices lo que te pasa. Ellos no entienden que el tiempo no existe y jamàs lo comprenderàn. Yo no te he elegido para contarte estas cosas, fuè porque conoces las verdaderas preguntas.
-Y cuales son las verdaderas preguntas?
Aquellas a las que sòlo vos conocès las repuestas.
-Hay hijita!!! exclamò su madre, cuando le mostrò la sangre que le chorreaba entre las piernas.
No lloró esta vez. Se quedó esperando, sin preguntas para hacer.
sábado, 5 de diciembre de 2009
paco ibañez
suena paco
su guitarra redondea
aires lejanos
es parìs no es lo mismo
que una alameda
que un galope
que los olivares
bajo la siesta
de andalucìa
yo lo escucho
en buenos aires
no es lo mismo
la maleza ausente
la lengua exacta
de hernandez
hablada escrita
en una siesta de sevilla
suena paco
paco ibañez
y su voz es un aullido
interminable
y es lorca y es la tarde
en que a la siesta
escucho las palabras
heridas de muerte
no es lo mismo
cuando no se està
donde uno quiere.
aunque me revuelque
en mi voz
y corra por el agua
su guitarra redondea
aires lejanos
es parìs no es lo mismo
que una alameda
que un galope
que los olivares
bajo la siesta
de andalucìa
yo lo escucho
en buenos aires
no es lo mismo
la maleza ausente
la lengua exacta
de hernandez
hablada escrita
en una siesta de sevilla
suena paco
paco ibañez
y su voz es un aullido
interminable
y es lorca y es la tarde
en que a la siesta
escucho las palabras
heridas de muerte
no es lo mismo
cuando no se està
donde uno quiere.
aunque me revuelque
en mi voz
y corra por el agua
miércoles, 25 de noviembre de 2009
La torta
"Cinco mil huevos", recuerdo que dijo, frente a las cámaras de televisión, el coronel interventor de la provincia de Salta, :"tres toneladas de harina y quinientos kilos de azúcar", con tono altisonante como dirigiéndose a su tropa."será la torta más grande del mundo".
Era finales de los sesenta y la ciudad se preparaba para cumplir años el 16 de abril, por alguna razón que aún no recuerdo, vendría el presidente a inspeccionar el estado de la provincia.
Ya habíamos presenciado el festival latinoamericano del folklore, el campeonato mundial de la empanada, ganado por doña Florentina Quispe en una final inolvidable de degustación hecha por el mismo gobernador, y que le causó, según se contaba, una colitis de la que le costó recuperarse. Aún lo recuerdo, con el andar de petiso, recorriendo y repartiendo sonrisas, con el rostro achicado por el amplio bigote, la visera, y los anteojos negros Ahora se haría la torta más grande del mundo, sí señores, cómo no celebrar con el pueblo su cumpleaños trescientos.
Con la política proscripta, la gente sólo acudiría si había pan y más que bueno."un gran merenge de cuatro pisos, una torre blanca rellena de dulce de leche" concluyó el coronel, luego con un golpe fuerte de talones, y una vibración que hizo temblar la cámara, se retiró del lugar acompañado por el obispo y el ministro de educación, un ingeniero especialista en puentes, calvo y medio tartamudo.
Se haría en la plaza Guemes, frente a la actual legislatura( en ese momento eran los tribunales de justicia) al lado del monumento a Don Hernando de Lerma, fundador de la ciudad y representado con la espada apuntando a la tierra y la mirada dirigida hacia el cerro San Bernardo.
Yo vivía a la vuelta , así que por ocio o curiosidad hice algunas excursiones para observar en detalle, la gran construcción, pero un vallado de soldados y un alto círculo de lona, rodeaban la obra y sólo podía ver la cabeza de don Hernando asomando como si quisiera huir del grupo de reposteros que trabajaban en silencio.
La torta se iría construyendo poco a poco y el gobernador rezaba para que no lloviera o que algún otro fenómeno conspiraran con su objetivo primordial.
-Será inolvidable, llegamos justo a tiempo.
Se supo que la idea había surgido de su esposa, se supo por un colaborador indiscreto, que tenía que hacer algo, para justificar sus funciones y que sería una oportunidad excelente para ascender a general.
Y llegó el día.
El gentío se agolpó alrededor del muro de lona, instalaron un micrófono, que estuvieron probando "hola hola" desde muy temprano. El acto sería a las tres de la tarde, pero hacia el mediodía se instalaron y cubrieron el césped, vendedores ambulantes de empanadas y vino.
-Después viene el postre - declaró el loco Cancino jefe de la barra brava de Juventud y su grupo de choque levantaron las botellas para festejarlo.
Cuando se acercaba la hora , cayó la lona:
Era inmensa y blanca como una pirámide escalonada, casi de la misma altura que el monumento. Dos chicos pequeños , habian escalado como monos un árbol y sentados a horcajadas en uno de sus brazos, se mecían lentamente sobre la torta. Nadie, muy pocos los vieron, creí sentir como todos un deseo extraño, algo primitivo, inevitable.
Al lado, un pequeño escenario aguardaba la inminente llegada del gobernador, entonces nos empujaron y lo vi : al pasar a mi lado pude sentir el olor a pomada y ver sus enormes botas color suela
Luego subió al escenario,orgulloso y en silencio , solo se escuchaban los pasos a través del micrófono que se multiplicaba por los parlantes diseminados entre los árboles de la plaza. Luego lo hicieron el obispo y un grupo de civiles que se sentaron a sus espaldas.
El obispo se paró y arrojó agua bendita. Después, la esposa del coronel, una gorda alta, con un sombrero adornado con flores cortó la cinta rosa con una tijera de podar y se sentó luego de recibir algunos saludos. Se sonó la nariz, emocionada, con un pañuelo y miró al gobernador, que esperaba para decir su discurso con un papel en la mano y en la otra sus anteojos...
-Pueblo de salta -exclamó- lamentablemente no pudo venir nuestro presidente...
Hizo una pausa.
-!!!Queremos el postre!!!- escuché a mis espaldas una voz, luego otra y otra.
En un instante el clamor se apoderó de todo , como un torrente cubriendo la voz del gobernador,espantando los pájaros.Creí ver el temblor de la crema.
-Cuidado!!- una mujer chilló a mi lado -cuidado...
Primero, fué el que estaba más cerca, luego el otro niño cayeron sobre la cúspide de merengue, y se hundieron hasta desaparecer completamente.
La masa avanzó sobre los soldados,incontenible, hacia la torta que se desmoronó hacia un costado dejando un esqueleto de madera y crema. En menos de un segundo todo era un alboroto de manos y rostros y el gobernador desapareció entre el confuso merengue.
Era finales de los sesenta y la ciudad se preparaba para cumplir años el 16 de abril, por alguna razón que aún no recuerdo, vendría el presidente a inspeccionar el estado de la provincia.
Ya habíamos presenciado el festival latinoamericano del folklore, el campeonato mundial de la empanada, ganado por doña Florentina Quispe en una final inolvidable de degustación hecha por el mismo gobernador, y que le causó, según se contaba, una colitis de la que le costó recuperarse. Aún lo recuerdo, con el andar de petiso, recorriendo y repartiendo sonrisas, con el rostro achicado por el amplio bigote, la visera, y los anteojos negros Ahora se haría la torta más grande del mundo, sí señores, cómo no celebrar con el pueblo su cumpleaños trescientos.
Con la política proscripta, la gente sólo acudiría si había pan y más que bueno."un gran merenge de cuatro pisos, una torre blanca rellena de dulce de leche" concluyó el coronel, luego con un golpe fuerte de talones, y una vibración que hizo temblar la cámara, se retiró del lugar acompañado por el obispo y el ministro de educación, un ingeniero especialista en puentes, calvo y medio tartamudo.
Se haría en la plaza Guemes, frente a la actual legislatura( en ese momento eran los tribunales de justicia) al lado del monumento a Don Hernando de Lerma, fundador de la ciudad y representado con la espada apuntando a la tierra y la mirada dirigida hacia el cerro San Bernardo.
Yo vivía a la vuelta , así que por ocio o curiosidad hice algunas excursiones para observar en detalle, la gran construcción, pero un vallado de soldados y un alto círculo de lona, rodeaban la obra y sólo podía ver la cabeza de don Hernando asomando como si quisiera huir del grupo de reposteros que trabajaban en silencio.
La torta se iría construyendo poco a poco y el gobernador rezaba para que no lloviera o que algún otro fenómeno conspiraran con su objetivo primordial.
-Será inolvidable, llegamos justo a tiempo.
Se supo que la idea había surgido de su esposa, se supo por un colaborador indiscreto, que tenía que hacer algo, para justificar sus funciones y que sería una oportunidad excelente para ascender a general.
Y llegó el día.
El gentío se agolpó alrededor del muro de lona, instalaron un micrófono, que estuvieron probando "hola hola" desde muy temprano. El acto sería a las tres de la tarde, pero hacia el mediodía se instalaron y cubrieron el césped, vendedores ambulantes de empanadas y vino.
-Después viene el postre - declaró el loco Cancino jefe de la barra brava de Juventud y su grupo de choque levantaron las botellas para festejarlo.
Cuando se acercaba la hora , cayó la lona:
Era inmensa y blanca como una pirámide escalonada, casi de la misma altura que el monumento. Dos chicos pequeños , habian escalado como monos un árbol y sentados a horcajadas en uno de sus brazos, se mecían lentamente sobre la torta. Nadie, muy pocos los vieron, creí sentir como todos un deseo extraño, algo primitivo, inevitable.
Al lado, un pequeño escenario aguardaba la inminente llegada del gobernador, entonces nos empujaron y lo vi : al pasar a mi lado pude sentir el olor a pomada y ver sus enormes botas color suela
Luego subió al escenario,orgulloso y en silencio , solo se escuchaban los pasos a través del micrófono que se multiplicaba por los parlantes diseminados entre los árboles de la plaza. Luego lo hicieron el obispo y un grupo de civiles que se sentaron a sus espaldas.
El obispo se paró y arrojó agua bendita. Después, la esposa del coronel, una gorda alta, con un sombrero adornado con flores cortó la cinta rosa con una tijera de podar y se sentó luego de recibir algunos saludos. Se sonó la nariz, emocionada, con un pañuelo y miró al gobernador, que esperaba para decir su discurso con un papel en la mano y en la otra sus anteojos...
-Pueblo de salta -exclamó- lamentablemente no pudo venir nuestro presidente...
Hizo una pausa.
-!!!Queremos el postre!!!- escuché a mis espaldas una voz, luego otra y otra.
En un instante el clamor se apoderó de todo , como un torrente cubriendo la voz del gobernador,espantando los pájaros.Creí ver el temblor de la crema.
-Cuidado!!- una mujer chilló a mi lado -cuidado...
Primero, fué el que estaba más cerca, luego el otro niño cayeron sobre la cúspide de merengue, y se hundieron hasta desaparecer completamente.
La masa avanzó sobre los soldados,incontenible, hacia la torta que se desmoronó hacia un costado dejando un esqueleto de madera y crema. En menos de un segundo todo era un alboroto de manos y rostros y el gobernador desapareció entre el confuso merengue.
martes, 24 de noviembre de 2009
soy yo
hay como sellos
el olor de la sombra
una siesta en cachi
a mujer anhelante
a subterráneo
la diligencia
fuga inacabable
la despedida de bogart
con el pucho en la boca
la danza de Gilda
el bolero de las pliseskaia
el último amague antes del toque
de Maradona
el traje de comunion
el misal blanco
las estampitas con tu nombre
el primer cigarrillo
la erección inocultable
quedan cosas
grabadas en el rígido
que de vez en cuando
deberíamos exponer
con el título
"soy yo"
en el parque centenario
el olor de la sombra
una siesta en cachi
a mujer anhelante
a subterráneo
la diligencia
fuga inacabable
la despedida de bogart
con el pucho en la boca
la danza de Gilda
el bolero de las pliseskaia
el último amague antes del toque
de Maradona
el traje de comunion
el misal blanco
las estampitas con tu nombre
el primer cigarrillo
la erección inocultable
quedan cosas
grabadas en el rígido
que de vez en cuando
deberíamos exponer
con el título
"soy yo"
en el parque centenario
Te cuento
estabas mezclada
entre los personajes
de un sueño
en el bar de la Galesa
davalos me dijo
en un castellano dudoso
me pediste
una coca sin fernet
querías cuidarme
de la cerveza
de mi lengua
que no se enojen
me dijiste con los ojos
los comensales
no te hice caso
como siempre
me dediqué a insultar
a mi jefe
vestido de sargento
con mi vaso de whisky
con hielo y sangre
(en los sueños
no hay tiempo
para concretar la venganza)
igualmente gracias
si no fuera por tu intervención
no hubiera tenido huevos
para asesinarlo
antes de despertar
entre los personajes
de un sueño
en el bar de la Galesa
davalos me dijo
en un castellano dudoso
me pediste
una coca sin fernet
querías cuidarme
de la cerveza
de mi lengua
que no se enojen
me dijiste con los ojos
los comensales
no te hice caso
como siempre
me dediqué a insultar
a mi jefe
vestido de sargento
con mi vaso de whisky
con hielo y sangre
(en los sueños
no hay tiempo
para concretar la venganza)
igualmente gracias
si no fuera por tu intervención
no hubiera tenido huevos
para asesinarlo
antes de despertar
viernes, 6 de noviembre de 2009
Acerca de Borges
Asisto a la obra " Lo que Borges nos contó", estoy sentado cómodamente y observo más abajo ( la sala tiene forma de anfiteatro) , el escenario: sólo hay cuatro micrófonos , un piano eléctrico, un acordeón, una flauta y algún instrumento que no puedo reconocer, aguardan la presencia de los artistas, la luz sólo se concentra en ese ámbito. Ahora por la derecha, descienden, silenciosos, como espectros y ocupan cada uno su lugar. Son tres figuras, el de la voz, sentado, simple empieza a leer; mientras el piano y una flauta lo acompañan. cuenta como si no leyera;"El otro Borges", que suena como una queja y percibo cómo las palabras; se entreveran en el inconsciente de los espectadores. Así, con la lectura del cuento, ; la voz grave del poeta se mezcla en el cuerpo del intérprete y lo somete a un trance compartido. Borges nos cuenta y se cuenta a través de Santiago Kovladof, como si se confesase, la historia del impostor, que escucho asombrado. La música acompaña y se fusiona. a veces suave otras, estridente, a , en la bruma de mis propios sueños . Los veo, uno al piano y otro en la flauta, un trío. La oscuridad es cómplice, es un espejo que multiplica las conjeturas, un tambor imperceptible.late, en el aire denso. Ahora; poseídos por el hechizo,navegamos en un río, hacia nuestro propio centro."El aleph"así leído, estalla en ímagenes y reminiscencias, la infancia, los textos, la enciclopedia, la ruindad, el amor. Difícil explicar en forma secuencial,decir con palabras, lo que estos artistas consiguen; acaso su logro consista en acercarnos a nuestro propio abismo, a ese umbral que pudieron vislumbrar. el Dante ,Leonardo, Galileo o Marcel Schow, acaso el rostro de lo inefable. Así nos conduce al otro lado, nos escinde y viajamos a través de la perfección de los textos; por las páginas de lo no escrito, el propio libro de arena.
Maravillosa antología "Lo que Borges nos contó", respetuosamente tratada por estos tres artistas.
El fin, es el cuento, la controversia inacabable de los hombres, esa locura del que mata, para luego ser víctima del otro, del otro....la inmortalidad, aunque el que muera sea el propio Martin Fierro.
Recavarren, hace sonar el cencerro para contarnos con los ojos, lo que acaba de suceder.
Maravillosa antología "Lo que Borges nos contó", respetuosamente tratada por estos tres artistas.
El fin, es el cuento, la controversia inacabable de los hombres, esa locura del que mata, para luego ser víctima del otro, del otro....la inmortalidad, aunque el que muera sea el propio Martin Fierro.
Recavarren, hace sonar el cencerro para contarnos con los ojos, lo que acaba de suceder.
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